¿Millone$ para viajar?

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“Nena, ¿otra vez te vas de viaje? ¡Tú debes estar millonaria!”, me dice una amiga.

¡Na’ que ver! Para viajar no hacen falta millones, pero si ganas. ¿Cómo lo hago? Sencillo. Me lo propongo.

También, ayuda la manera en que administro el dinero, porque soy alérgica a las deudas, no uso perfume, ni lápiz labial, ni me hago las uñas (¡menos el pelo!) y siempre me verás con los mismos cuatro trapos.

De la misma forma, cuando viajo nunca me encontrarás en un Mall y JAMÁS traigo embelecos para nadie.

Así, puedo gastar parte de mi fortuna en conocer nuevos lugares (y vencer gladiadores).

¡Elemental mi querido Watson!

La pregunta de los 64 mil chavitos

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Mientras tanto en la barra de un restaurante mexicano de NY:

̶  Señorita, ¿qué le ofrezco para tomar?
̶  Una Margarita pequeña, por favor

̶ ¿De dónde nos visita?
̶ De Puerto Rico

̶ ¡PUERTO RICO!

(Silencio absoluto, mientras prepara la bebida)

̶ Señorita, una pregunta…
̶ Oh, shit! (suspiro, pues ya sé la que viene)

̶ Verá, no entiendo bien. ¿Podría explicarme el estatus político de su País?
̶ Ehhhhh… Bueno…Entonces, que la Margarita sea EXTRA grande.

¡PLOP!

Mi hogar no es del banco

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¿Cómo construí una casa sin hipoteca? No fue gran cosa, solo necesité una mentalidad de adolecente, cien dólares en el bolsillo, alguito de paciencia y un poco más de humildad. Ya verán.

Para empezar, a diferencia de lo que creí, los sueños no tienen fecha inicial ni de expiración. Lo mismo puedes tener tu primer negocio a los nueve que hacer un bachillerato lleno de canas.

A los 17, soñaba con largarme de la casa de mi madre. ¡No la soportaba! Quería un lugar propio para gobernarlo y hacer con mi vida lo que me diera la gana, pero no tenía ni un chavo prieto.

Lo que me sobraba era creatividad y la usé a mi favor. Hice una mansión en mi cabeza. En un cuaderno, parecido a un Pinterest prehistórico, pegué las fotografías con los detalles que me gustaban de las revistas de hogar.

Sabía cual vajilla comprar y el color de las cortinas. También, dibujé la terraza y piscina tipo infinity, con jacuzzi integrado, donde pasaría las noches junto a mi futuro esposo, Brad Pitt.

Cero imposibles. Estaba segura de que mis deseos se cumplirían si los imaginaba y dibujaba en mi cuaderno. Años más tarde comprendí que aquella mentalidad de teenager, me ayudó a dar el primer gran paso para alcanzar una meta, visualizarla.

Mi abuelo, que en paz descanse, me enseñó otra gran lección. En una ocasión busqué su consejo y me dijo: “Mija, si pa’ hacer una casa no hacen falta chavos. Con cien pesos tú haces una casa”.

Sus palabras me volaron la cabeza. Yo juraba que para tener un hogar debía seguir una serie de pasos inalterables: estudiar, casarme, trabajar; hacer crédito, pedir un préstamo y pagarlo por treinta años. vidadependeja.com

Abuelo me hablaba en serio y yo pensé que estaba loco. Hasta que recordé las decenas de casas que poseía, siendo un pobre más de la barriada El Cerro en Naranjito. ¿Cómo lo hizo?

Sencillo. Ahorraba cien pesos para comprar algo de materiales. Buscaba un par de vecinos que le ayudaran a cambio de un buen plato de arroz con pollo (preparado por abuela), unas cervezas y la garantía de hacer lo mismo por ellos cuando fuera necesario. Entonces, cada semana lo único que necesitaba eran cien dólares para construir una casa.

Parece lógico, pero hace falta coraje y determinación para hacer lo que hacía el viejo. La mayoría de las personas no se atreven. Por eso viven en complejos de cartón, anhelando el hogar de sus sueños.

Sé que pertenezco a una sociedad endeudada en busca de satisfacción inmediata y combos MEGA agrandados. Si quería hacer una casa con el esfuerzo y recursos disponibles, debía ser paciente.

Necesité paciencia para arreglar mis errores de principiante y sobre todo, para soportar a quien llegaba a criticar o a ofrecer soluciones rápidas que me alejaban del objetivo. No los juzgué; tampoco esperaba que me comprendieran, con mantenerme enfocada fue suficiente.

Sentí frustración al ver a mis amigas comprando apartamentos mientras yo vivía con roommates dividiendo la renta. Pensaba en la perpetua hipotecaria para no correr al banco. En cambio, abrí una cuenta de ahorros.

El que era mi novio me ofreció mudarme con él y pude ahorrar más. Cuando reuní lo suficiente, empecé a buscar un terreno hasta encontrar la mejor oferta. Conseguí una cuerda por diez mil dólares. ¡Una ganga!

Para bajar más los gastos, compré el terreno con mis dos hermanas. Son las personas que más amo en el mundo; así que serían las mejores vecinas que podría tener. Al final, solo pagué $3,300 por mi solar. ¡Viva el cooperativismo familiar!

Meses antes de comenzar la construcción, revisé mi viejo cuaderno. Algo no cuadraba. Las fotos representaban una mansión que no iba con mi realidad. Además, hacer una casa con ocho habitaciones, ventanas francesas y loza italiana, no solo era innecesario; también, me obligaba a trabajar más tiempo.

Me detuve a reflexionar. Quería un hogar para compartirlo con mis amados y llenarlo de recuerdos. Fui creativa en mi cuaderno, pero olvidé ser humilde. Así que, reestructuré el diseño para que reflejara mi nueva filosofía de una #VidaSencilla.

Dibujé un huerto, árboles y un columpio. Simplifiqué los espacios para no ser esclava de la limpieza. Planifiqué los sistemas de recolección de aguas de lluvia y luz solar para evitar facturas en el buzón. Eliminé habitaciones para darle más espacio a la cocina que es donde mejor se pasa. Entonces, quedó una casa más amorosa, libre y económica.

Tras cinco años trabajando, tenía $40 mil ahorrados. Suficiente para empezar a construir mi sueño. El 11 de febrero de 2011 colocamos el primer bloque.

Me tomó dos años materializar los dibujos de mi cuaderno. Lo hicimos al estilo de abuelo, con la ayuda de la familia y amigos. En el proceso hubo abrazos, insultos, risas, llanto y amor de sobra.

Si vienes, notarás que faltan algunas terminaciones y casi todos los muebles. Los ahorros se terminaron y toca volver a guardar; pero no hay prisa, pues vivo sin el ajoro de una hipoteca. Aquí, lo único que urge es hacer una fiesta o echarme en la hamaca, con mi cuaderno, a dibujar más sueños.

My Little Pink Dress

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A todos los futuros esposos:

Entiendo que esté de moda la bobada esa de obligar a los invitados a vestirse del color que los novios impongan para su boda. Me honran al invitarme, pero debo informarles que hace unos años decidí simplificar mi vida y empecé por el armario. Ahora tengo pocas piezas que repito hasta gastarlas.

Mi ajuar oficial para las bodas es este hermoso traje rosado. No es un vestido cualquiera. Es una obra de la diseñadora Lisa Cappalli. Tiene un valor de $500, pero por supuesto, yo jamás pagaría esa cantidad. Lo compré en liquidación por $85.

Lamento romper la armonía visual de su evento y espero no incomodarlos. De todas formas, el vestido es apropiado para la ocasión. Durante la actividad, quizás levante algunas miradas, pero no se preocupen. Estoy acostumbrada a ser la oveja gris del blanco rebaño.

Dicho esto, si aún desean que asista a “el momento más importante de sus vidas”, ya saben lo que me pondré; a no ser que la novia sea una antipática y, en ese caso, le pido a mi hermana/Stylist que me haga el vestido de Cenicienta, pero eso casi nunca es necesario.

Bueno, espero que este asunto haya sido aclarado. Me despido de ustedes con un abrazo y ganas de verlos el día de su unión.

Será hasta entonces,

Greydaliz

NYC para foodies

Para cualquier buen diente la Ciudad de New York es el Nirvana. Durante las decenas de veces que he visitado NYC, he comprobado la consistencia de algunos lugares que se han convertido en mis favoritos y los voy a compartir contigo. Empecemos:

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Maialino (2 Lexington Ave, New York)

http://maialinonyc.com/

¡Buenos días mundo cruel!

Este es uno de mis preferidos para desayunar. Las avenas, los Croissant, los Olive Oil Muffin, los sándwiches y los revoltillos, son riquísimos, pero siempre termino ordenando los Ricotta Pancakes w Macerated Berries & Maple Syrup, ¡que me hacen recuperar la fe en la humanidad!

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Shake Shak

https://www.shakeshack.com/

Danny Meyer es un modelo a seguir en el mundo de los restaurantes. ¡Es un duro! Me gustan todos sus sitios, incluyendo su nuevo “bebé” Shake Shak. Resulta que al restaurateur le dio con abrir un fast food glorificado de hamburguesas y batidas. Le va súper bien, a nivel mundial, con la franquicia. Sus burgers son sencillos, pero servidos con ingredientes de calidad. ¡Yum!

*Ojalá que pronto otros fast food sigan la formula de Meyer.

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Hummus Place

http://www.hummusplace.com/

Un “most” en NY. El menú está basado en este plato de origen egipcio. Cuentan con varias localidades a través de la Ciudad; así que en cualquier momento durante una caminata mágica te tropiezas con alguno y será razón suficiente para sonreír.

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Fried Dumpings (106 Moscoso St.)

Los mejores y más baratos dumplings los consigues en Fried Dumpling . Los empleados de este espacio, apenas hablan inglés. Aquí, solo vienen chinos y afortunados como yo que descubrieron, por casualidad, esta maravilla.

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Roberta’s (261 Moore St Brooklyn,NY)

http://www.robertaspizza.com/

¡La pizza de Roberta’s está por encima de los gandules y punto! Además, el ambiente del lugar está súper cool. Recuerdo que la primera vez que visité la pizzería, pasé por frente de ella sin saber que había llegado. Si te dejas llevar por la apariencia exterior del lugar podrías perderte uno de los mejores lugares para comer en Brooklyn.

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Eataly

http://www.eataly.com/

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Este es un mercado italiano localizado en el #200 de la 5ta Avenida (cerquita del famoso edificio Flat Iron). El mercado, tienen de todo. Desde una panadería hasta una cervecería en el techo. ¡Perfecto porque entras hambriento y sales hartit@ y barrachit@ de felicidad!

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Zabar’s (2245 Broadway, NY)

http://www.zabars.com/

Este es un supermercado que me encantaría ver en P.R. Es increíble la variedad y calidad. Cada vez que visito la Ciudad, paso, compro unas jugosas aceitunas o manzana y continúo la caminata como quien no quiere la cosa. ¡¿Ya les dije que amo NY?!

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Ample Hills Creamery (623 Vanderbilt Ave. Brooklyn)

http://www.amplehills.com/

¡Este helado (salted crack caramel en cono de pretzel) es arte puro!

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Dominique Ansel Bakery (189 Spring St., NYC)

http://dominiqueansel.com/

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¡Al fin, probé el cronut!

Este es un nuevo postre creado y patentizado por el propietario de la repostería neoyorquina. El Cronut, es un dulce que resulta de la combinación entre la masa de dona y croissants.

Dominique, repostero y dueño de esta dulcería, es un pastelero francés que hace manjares. No solo los cronuts son deliciosos. Todo lo que probé me hizo murmurar ¡Mm-Mm-Mmmm!

Katz’s Delicatessen (205 East Houston Street, Corner of Ludlow St.)

http://katzsdelicatessen.com/

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Igual que en la naturaleza en NYC solo sobreviven los más fuertes. Aquí cierran a diario decenas de lugares. Así que algo especial debe tener este lugar, establecido en el 1888 (¡sí tiene 127 años!).

Su éxito yo lo resumo en una palabra: Pastrami. El sabor de este sandwich tiene la capacidad de voltearme los ojos. Pruébalo y entenderás porque Katz’s nunca pasa de moda.


**(¡Oye, me encantaría saber qué te parecen mis sugerencias! También, puedes recomendarme algún otro lugar que deba probar. ¡Un abrazo!) **

Del JFK a NYC en 10 simples pasos

Esta es la manera más rápida y económica para llegar a Manhattan desde el Aeropuerto John F. Kennedy. Lucirás como neoyorquino, si haces lo siguiente:

  1. Bájate del avión.
  2. Pon cara de sabelotodo aunque no sepas nada. #NYStyle
  3. Pasa por la correa (Baggage claim) a recoger las maletas. *(Los viajeros obvien este paso, pues nosotros solo llevamos equipaje de mano).
  4. Sigue los letreros del Air Train.
  5. Sube al Air Train.
  6. Bájate en Jamaica Station.
  7. Busca uno de los ‘Ticket Vending Machine’ y paga la tarifa del Air Train ($5, que pagas al bajar). De paso, compra el boleto del tren que te llevará a Manhattan, el Long Island Rail Road ($10).
  8. Súbete al Long Island Rail Road (LIRR) que va para Penn Station.
  9. Bájate en Penn Station.
  10. Saluda a NYC.

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Definiciones importantes:

  • Air Train- es el tren que conecta los Terminales del JFK con las principales estaciones de tren que van a Manhattan, Queens o Brooklyn. También, te lleva a otras facilidades del Aeropuerto como: estacionamiento, renta de carros, Taxis, y áreas de trasporte público.
  • Jamaica Station- estación principal del Long Island Rail Road (LIRR), localizada en Queens. Esta es la estación conectora entre el JFK y NYC.
  • Long Island Rail Road (LIRR)- Línea de tren que te lleva de Jamaica Station hasta Grand Central Terminal (Penn Station) en Manhattan, entre otros lugares de la Ciudad.
  • Penn Station- Una de las estaciones centrales del tren, localizada en los niveles subterráneos de Pennsylvania Plaza, un complejo urbano localizado entre la 7ma y 8va Avenida y entre la Calle 31 y 33 en Midtown Manhattan.  La estación está cerca del Herald Square, the Empire State Building, Koreatown, Macy’s Department Store y el Madison Square Garden.

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Notas:

  • Considero, el Air Train + LIRR es el medio más rápido y económico de llegar a la Ciudad. El viaje total sale en $15 con una duración de 30-34 minutos versus $52 + peajes/propina y 45 minutos o más en Taxi (depende del tráfico).
  • Recomiendo que, en viajes de de ida y vuelta, compren los boletos del tren para regresar al JFK desde la Ciudad, durante el paso 7. Así, evitarás retrasos, sobre todos en las horas pico. También, carga la tarjeta del Metro con al menos $20, si piensas moverte en transporte público por la Ciudad.
  • Si vas para Queens, después del Air Train, bájate en la estación Howard Beach en vez de Jamaica Station.

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Para más información sobre el sistema de transporte público en NYC, entra aquí: http://www.mta.info/