Beneficio de una casa sin hipoteca

Hace par de años sentí la inquietud de ahorrar cada centavo que tocaba mis manos. Después se me ocurrió usar aquellos ahorros para hacer una casa en medio del monte. Ha pasado el tiempo y ahora es que entiendo lo que una vez me pareció una locura.

Esta casa me ha traído solo paz. Ciertamente, no tener una hipoteca en tiempos de inestabilidad económica es un gran alivio que me permite concentrarme en materializar los proyectos que he planificado desde que tenía 20. Además, este lugar tiene la energía perfecta para crear, amar, sembrar y criar mientras aporto desde el gozo, alejada de ese mundo medio loco al que ya no pertenezco.

Así que, aprovecho para exhortarte a que cada vez que sientas una inquietud sin aparente sentido, te permitas escuchar a la vocecita de tu cabeza que solo puede darte cosas buenas.