Recuerdos de mis viajes

Perú

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¡No, no lo soné; estuve aquí!

Además, fui muy afortunada de pasar la noche a metros del Machu Picchu y recibir al sol cuando aún no llegaban los primeros visitantes. Experimenté una conexión con aquella montaña vieja que siempre recordaré.

Filipinas

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Viajo para comer, porque creo que es la mejor manera (y la más sabrosa) de conocer cualquier cultura.

La foto que ven aquí la tomé en Davao. Después del Balut puedo comer lo que sea. Se trata de un huevo fertilizado cuyo embrión está tempranamente desarrollado. Cuando lo tuve en mis manos, sentí una mezcla de curiosidad y asco. Dudé en morderlo, pero ganó la curiosidad. ¡Y me gustó!

Canadá

 

Uno de los pocos momentos en que pude mantenerme de pie en estos zapatitos.

Argentina

Si durante las vacaciones algo sale mal, alégrate.

El humo que ven aquí es el resultado de ponerle disel en vez de gasolina al carro de alquiler. Oops! Haciéndoles el cuento corto, aquella noche dormimos en un taller de mecánica tomando mate con un loco engrasado y su hijo prófugo de la justicia. ¡Una de las experiencias más divertidas de mi vida!

Italia

En busca de una Italia más real que Venecia, llegué a Civita, un pueblito de 12 habitantes durante el invierno y 100 en verano. A pesar de que el lugar se encuentra en el corazón italiano, pocos a conocen. Los turistas la esquivan, pero los viajeros la valoran como a una joya.

Para llegar a Civita hay que atravesar a pie un puente de un cuarto de milla. Al llegar a la puerta de la ciudad te encuentras con pueblo mágico, pero desocupado; ironías de la vida. Pasé una noche ahí con la urgencia de no hacer nada; solo contemplar la belleza de un lugar mágico. En la mañana siguiente volví a la ruta hacia Toscana, aunque sabía lo mejor de Italia lo había dejado atrás.

Costa Rica

Fue mi primer viaje internacional; un gran comienzo. Cada día una aventura enmarcada en los más coloridos paisajes. Confirmé que no en vano los costarricenses exclaman todo el día: ¡Pura Vida!

New York

Porque no importa el destino, tú siempre serás mi favorito. I <3 NY

**En esta entrada de mi blog comparto los mejores sitios para comer en la Ciudad. Conócelos aquí: http://wp.me/p4BLBR-1J

Cuba

Había visitado la mayoría de las islas caribeñas, pero me faltaba la hermana mayor, hasta que en el 2014 la visité junto a un grupo de músicos boricuas. Conocerla me hizo sentir más orgullo de ser antillana. ¿Lo mejor de Cuba? Su gente; un montón de caras lindas con más ingenio que lamentos que llevaré siempre en una gavetita del corazón.

Japón

La estadía en Japón fue breve, pero el país me marcó como si hubiera pasado todo el verano allá. Otra cosa: las flores, el orden, la tecnología y los locos de atar jangueando en barras de mala muerte. “Dios la cría y ellos se juntan”, dicen por ahí.

El DJ puso a Daddy Yankee y entre ‘La Gasolina’ y el Sake pasamos la noche usando la música y el alcohol como lenguaje universal. A la mañana siguiente tocaba el vuelo de regreso a casa: 18 horas por las nubes con una resaca infernal. #NoRegrets; es el único hangover que jamás reprocharé.

España

De los mejores momentos no tengo fotos. Hace falta concentración disfrutar el ahora. Esta es una de las pocas fotos que tengo de Toledo, mi destino preferido de la Madre Patria.

Según los planes del road trip, pasaríamos solo la mañana ahí y nos marcharíamos para Andalucía, pero entre al Museo del Greco y me sorprendió la noche. En un viaje de opio, pero al natural. Endrogada por la mejor de las drogas: el arte.

El Museo del Greco es el hogar de importantes obras del artista griego que vivió buena parte de su vida en Toledo. Observé cada pieza decenas de veces; espulgándolas hasta lo obsceno y en cada ronda un nuevo descubrimiento. Los retratos del Greco están tan vivos como los evangelios. La presencia del artista vive en ellas. Nunca antes el arte me había impactado tanto. Fue alucinante.